10 de enero de 2015

Teorema (1968)



Estrenada en 1968, Pasolini nos presenta a una familia de la alta burguesía que se ve interrunpida por la aparición inesperada de un misterioso joven de atractivo aspecto y enigmática personalidad.
Poco a poco cada uno de los miembros de la familia se sienten atraidos hacia el nuevo huésped, despertando en ellos una nueva visión respecto a sus vidas.El visitante es el vehículo que les hace execrar su alienación, a través de una herramienta: el sexo. Podría ser otra herramienta y otro vehículo, pero Pasolini siempre propuso el sexo como el motor de nuestra existencia, tal como lo había enunciado Sigmund Freud al comienzo del siglo XX. Pasolini lo utiliza en su film como un instrumento de desalienación .
 
Luego de tener relaciones sexuales con todos los miembros de la familia (por separado), incluyendo a la doméstica, y oír las inquietudes existenciales que tienen, se va de la casa. A partir de ese momento, cada uno encamina su vida de manera radicalmente distinta. La criada regresa a su pueblo y se convierte en una ascética que come ortigas, hace milagros y levita. La hija queda catatónica y es internada en una institución psiquiátrica. El hijo se va de la casa y le da rienda suelta a su verdadera vocación (la pintura), sabiéndose totalmente ignorante de ese arte. La señora de la casa se convierte en promiscua compulsiva y fornica con cuanto joven ve, y el jefe de la familia regala la fábrica a los obreros, se desnuda en una estación de trenes y vaga por un desierto de polvo volcánico (las faldas del monte Etna). Fine.